El Tirano
Publicado el 16/08/06 en
Microcuentos
Lo había tenido todo. Fundó ciudades, construyó para sí palacios, decoró el país con su rostro. Multitudes alabaron su nombre. Algunos forzados, otros decididamente cómplices, miembros de esa cúpula intocable. Aplastó adversarios, torturó detractores, no tuvo misericordia. Había sido un rey y hasta en su caída salió airoso: el exilio lo supo cuidar.
Sentado en el zaguán, observando el atardecer, vió llegar el final. “Dios se apiade de mí”, dijo para sí el Tirano, sabiéndolo tan putamente difícil.
