
Puede que hoy amanezca el cielo
teñido de gris y un viento fresco
se cuele entre las persianas
de edificios olvidados
Puede de repente llegar
una oleada de aire puro
que te asalte con sorpresa
hasta secar tus lagrimas
Puede ser, puede ocurrir
que hoy vuelvas a sentir
claro que si, puede darse
que el invierno te devuelva
la alegria de vivir
Alíviame María
esta noche de nostalgia
con un vaso de vino
Acércate, baila conmigo
pon un disco errante
de Jazz malherido
Alíviame María
esta sonrisa marrana
de jugador empedernido
Apuesto tu cintura
que en la mañana
ella no habrá venido
No esperes más
cuídame como sabes
bésame sin respiro
Convence a mis sentidos
que también se gana
con el olvido

Intimar
nos esclaviza al dictador
que se esconde en el rostro
de quien se abre a escuchar
Dependencia de cristal
siempre al borde
de la mesa sentimental
As bajo la manga
si la confianza se reduce
al juego de acusar
Pero ahora
me voy a arriesgar
Apuesto mis fichas
en tu tablero de amistad
Y entonces voy a volver
como marinero de altamar
al puerto impenetrable de tu soledad
como conquistador mongol
cruzando la muralla de tu complejidad
como galán de telenovela
actuando el melodrama de tu sinceridad
como estoico de la antiguedad
soportando el castigo de tu codiciabilidad
como poeta siglo de oro
escribiendo en pergamino tu espectacularidad
Y entonces voy a volver
como fruta madura en temporada
que ahora sabrás apreciar

Y después de desnudarse
de revolcarse juntos en la intimidad
para verse el alma y la piel
Toman sus ropas, se visten
para alejarse, para retroceder
para odiarse y nunca más ser

No lea el pie de página
no se me vaya a rayar
Le estamos escribiendo
una historia oficial
Con buena letra la esbozamos
Cuidado, no la vaya a ensuciar
Están listos los actores
dirán lo que quiere escuchar
Vaya usted tranquilo
nadie se va a enterar
Ya estamos preparando
una versión que le va a gustar
Son historias de etiqueta
no hay amor a la verdad
Todo queda entre líneas
la esencia se pierde en el mar

Mirá afuera como llueve
el cielo gris iluminado
empuja el viento como nunca
acá adentro es aplacado
Mirá afuera como llueve
llueve de lado a lado
me agita el cuerpo ensimismado
yo estoy en otro lado
Mirá afuera como llueve
moja de arriba y de costado
nadie sabe que todo
ya está determinado
Por eso voy sin prisa
piso el charco, me mojo entero
está quieto el deseo
es la paz del otro lado

Ya vas a ver
que un dia coincidimos
al mismo tiempo visitando
el mundo de los sueños
No te dijeron
que el cinismo es el veneno
de quienes perdieron la fe
en el corazón sincero
No te dijeron
que todas las heridas
son polvo en el suelo
del camino de lo eterno
Ya vas a ver
que cuando menos esperes
nos encontramos en la senda
del amor verdadero